La rivalidad terminó con los Celtics en la cima
Los Celtics eliminaron a los
Lakers en el sexto juego de la final con una puntuación
de 131 a 92
Por Diego Martínez
Agencia Reforma
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Paul
Pierce, de los Celtics, celebra con el resto
de su equipo después de ser nombrado
el Jugador Más Valioso de la final.
(Michael Goulding/The
Register) |
06/20/08. ¡Se destaparon
las botellas de champaña en Boston!, sí,
aquellas que se añejaron durante 22 años.
La sequía de títulos terminó el
martes para los Celtics. Después de poco más
de dos décadas, la franquicia más ganadora
de todos los tiempos vuelve a coronarse en la NBA, y
nada más y nada menos que ante sus clientes históricos:
los Lakers de Los Ángeles, a quienes les han
ganado nueve de 11 finales disputadas.
Boston conquistó el martes otra vez el trofeo
Larry O’Brien tras derrotar por 131-92 a los Lakers
de Los Ángeles en el sexto juego de la final,
por cierto, la segunda paliza más abultada en
este tipo de partidos (42 tantos de Chicago sobre Utah
en 1998).
Todo estaba preparado en el TD Banknorth Garden, esa
duela que tiene grabado a un costado de la media cancha
y con letras manuscritas el nombre del legendario entrenador
"Red Auerbach". Acudieron leyendas como Bill
Russell, John Havlicek, Tom Heinsohn, entre otros para
brindar.
La fiesta no iba a esperar. Nadie quería un séptimo
juego, ni los Lakers, quienes tiraron a toalla desde
el segundo cuarto, pues al medio tiempo ya perdían
por 23 tantos.
El trío formado por Paul Pierce, nombrado el
Jugador Más Valioso de la final, Kevin Garnett
y Ray Allen -éstos dos últimos que llegaron
apenas esta campaña a la franquicia del trébol-
llevaron a los Celtics a sumar su campeonato número
17, y casualmente en el día 17 de junio.
La serie termina 4-2 en favor de los dirigi dos por
el "coach" Glenn "Doc" Rivers, quien
irónicamente en las cuatro anteriores ocasiones
que había pasado a postemporada jamás
había avanzado de la primera ronda de "playoffs".
Boston, que había levantado por última
vez el trofeo Larry O’Brien en 1986, cuando eliminaron
a los Rockets de Houston en un sexto juego , arrasó
con la Liga. Terminaron con el mejor récord de
la campaña regular (66-16) y ahora son merecidamente
campeones.
Los Celtics fueron muy superiores en la serie. Demostraron
coraje, hambre y fueron un equipo que jugó como
tal, además de que cuando algunas de sus estrellas
no brillaron surgieron héroes anónimos
desde la banca.
Del otro lado, Kobe Bryant no pudo solo con el paquete.
La defensa impuesta por Boston fue tremenda, y sus dos
compañeros estrellas, Lamar Odom y Pau Gasol,
nunca fueron constantes. Y de la banca ni hablar, pasaron
desapercibidos.
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