Dan el sí aunque sea
en medio de protestas
POR YVETTE CABRERA
Columnista de Excélsior
| |
|
|
YVETTE
CABRERA / Columnista
de Excélsior |
06/27/08. Tom Peterson preparó
todo lo que iba a necesitar para el día de su
boda la semana pasada en el juzgado del condado de Orange
en Santa Ana.
Todo estaba perfecto ese día soleado en Santa
Ana pero, a pesar de lo cuidadosamente que Peterson
había planeado ese día con el que tanto
había soñado, no pudo predecir una cosa:
los que protestaban.
Había pocos, pero esos pocos que se presentaron
ese primer día que se permitieron los matrimonios
entre parejas del mismo sexo estaban dispuestos a hacer
cualquier cosa para hacer que se escucharan sus voces.
Gritaron indiscretamente durante varias de las ceremonias
que se llevaron a cabo cerca de la entrada de la corte.
Algunos de lo protestantes tenían carteles que
decían “El sexo homosexual es pecado”.
Gritaban cosas como “Esto no es normal”
y amonestaban a las parejas por no leer sus biblias
e incluso escupieron a una pareja mientras eran fotografiados
por sus amigos.
Los protestantes hicieron oír sus voces, pero
lo que estuvo más claro es que esas malas tácticas
no le están quitando el apoyo a la lucha por
la igualdad en los matrimonios del mismo sexo.
Fue muy claro, desde el momento en el que me paré
dentro de la corte el martes pasado, que aquellos que
estaban ahí dentro entendían perfectamente
la importancia de ese día.
Todos, desde el personal de los juzgados que hacía
todo lo posible para ayudar a estas parejas del mismo
sexo a llenar las solicitudes para obtener sus licencias
de matrimonio, hasta los grupos de familiares y amigos
que los esperaban en el pasillo. Todos sabían
que estaban siendo testigos de un paso importante en
la lucha por los derechos civiles en este país.
Fue muy apropiado que las bodas ocurrieran en la histórica
corte del condado de Orange, un lugar donde se han tomado
tantas decisiones históricas. Fue en este mismo
lugar donde finalmente se les otorgó a las parejas
homosexuales los mismos derechos que las parejas heterosexuales
han tenido durante tantos años.
“Fue un sentimiento de asombro al ver que en realidad,
finalmente estaba pasando… fue un gran día”,
dijo Paul Cook-Giles, residente de Santa Ana que se
casó con su pareja Joe Cook-Giles.
Irónicamente mientras Rose, quien ofició
la ceremonia de los Cook-Giles, hablaba acerca de respeto
y compasión, las voces de los protestantes se
escuchaban altas a pesar de la solemnidad de la ceremonia.
Pero los Gook-Giles dijeron que esto no los molestaba.
Dijeron que creen fuertemente que la gente tiene derecho
a expresar su opinión, pero aun más importante,
que el aumento en la visibilidad de parejas del mismo
sexo ha ayudado a ponerle una cara a la discusión.
“Lo que pasó hoy fue algo muy significativo
porque ya no hay excepciones ni explicaciones. No tienes
que decir esta es mi pareja. Puedes decir este es mi
esposo y eso es grandioso”, dijo Cook-Giles.
Ginger Hahn, directora ejecutiva del Centro del Condado
de Orange, que organizó una recepción
para las parejas, dijo que cada vez más se está
encontrando con gente, como un oficial del condado que
le dijo que era católico y que en realidad no
creía en el matrimonio entre parejas del mismo
sexo, pero que tiene un amigo que está en una
relación de compromiso con una persona del mismo
sexo.
“Me dijo, ‘Sé que este es un caso
de justicia’”, dijo Hahn. Su organización
se enfoca en la justicia social y el apoyo por la comunidad
homosexual, bisexual y transexual. “Sin importar
lo que creas, los californianos siempre han representado
igualdad y justicia. Eso es lo que resalta entre la
gente”.
Yvette Cabrera es presidenta de la Asociación
de Noticias Chicanas de California y escribe acerca
de la comunidad latina en el condado de Orange.
|
|
|
|
|