COMUNIDAD
Homenaje a los
militares
Distintos eventos
se efectuaron en las ciudades del Condado para
recordar a los soldados caídos en batalla.
Por Carlos López
Dzur-Excélsior |
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TRISTEZA:
Teresita Alcalá es consolada por su amiga
Jenny Monobe enfrente de la tumba de su amigo
y vecino Hugo Gómez, que murió en
Iraq en el 2006.
(Michael Goulding/ the Register).
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CONDADO DE ORANGE: Distintas
ceremonias y desfiles de recordación fueron parte
del día feriado nacional y los eventos que, por
el Día del Veterano, se organizaron en muchas ciudades
del Condado de Orange y del país en general. Por
más de 150 años, el “Día de
la Recordación” se consagra para rememorar,
con cariño y admiración, a los que como
soldados defendieron las causas norteamericanas y dieron
sus vidas en las guerras libradas por este país.
Un tono del sentimiento militar en los Estados Unidos
fue el expresado en el Cementerio Nacional de Arlington
(Virginia) por el Presidente George W. Bush, Jr., quien
advirtió allí su voluntad de triunfar en
la Guerra de Iraq, una de los conflictos más impopulares
y costosos entre los mismos miembros de las Fuerzas Armadas
y sus familias.
Entre las actividades una especialmente emotiva fue celebrada
en los parques Memory y Garden Memorial de la Ciudad de
Brea. Allí, familias como las de Hugo Gómez,
fallecido en Iraq en 2006, visitaban su tumba con especial
congoja. Amistades y familias se consolaban. El fue uno
de las víctimas de origen hispánico que
ha muerto en combate. Desde que comenzó la Guerra,
han perecido más de 3,430 soldados de todas las
razas y orígenes y han servido más de 85,000
latinos.
«Son más de 140 los latinos que han muerto
en esta guerra o han resultado heridos. El primer soldado
del Condado de Orange que perdió la vida durante
la Guerra de Iraq fue un marino latino, Cpl José
Angel Garibay y el 55% de los soldados que han muerto
en Iraq y que fueron residentes en el condado son latinos»,
explicó uno de los asistentes a la ceremonia de
homenaje y recordación, celebrada en Pier Plaza,
Huntington Beach. Unas 1,000 personas se reunieron en
el muelle y miembros del Cabildo Municipal leyeron los
hombres de los primeros residentes, “hijos de Huntington
Beach que cayeron en la Guerra”.
La Supervisora del Condado de Orange, por el primer distrito,
Janet Nguyen, hija de inmigrantes vietnamitas, se reunion
ante el Monumento al Soldado en Santa Ana. Allí
Isidro Gauna, de 60 años de edad, quien cumplió
su servicio en la Guerra de Vietnam, en Danang y Chu Lai
de 1968 a 1969 y se mantiene activo en grupos de veteranos
y oficinas de la Legión Americana, dijo que recuerda
a muchos de sus “amigos que no regresaron”
o perdieron sus vidas. Se hizo eco del Comandante John
Whiteriver, del capítulo 132 de la Legión
Americana, que dijo: “Tenemos que enseñar
a nuestros hijos que la libertad no es gratis. Se paga
un precio muy alto por ella… Desde que somos una
nación, nunca hemos tenido que pelear una guerra
aquí. Nunca hemos tenido que poner rifles apostados
en las ventanas”.
En otra ceremonia, celebrada en Fairhaven Memorial Park,
de Santa Ana, también se oyeron comentarios sobre
cuán mucho se les debe a los que cumplen el “máximo
sacrificio” que pide el gobierno a sus jóvenes
y militares y lo mucho que hay que hacer todavía
para agradecerlo y enmendar sus vidas cuando vienen destruídas,
o con lesiones sufridas en Guerra.
Refiriéndose a un reciente comunicado del Departamento
de Asuntos al Veterano, una familia anglocaucásica,
dos de cuyos hijos han servido en Afganistán e
Iraq, observó: “Al fin se están reconociendo
dos cosas (en el Departamento de Asuntos de Veterano)
que, como dijo Paul Rieckhoff, “el suicidio entre
las tropas que regresan de la Guerra es significativo
y el miedo de llevar el estigma de un problema mental
o de salud les hace no buscar ayuda”.
Ellyn Pak y Sam Miller, de OC. Register contribuyeron
ala historia.
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