Prácticas policiales
en materia de inmigración
Algunos residentes quisieran
que la Policía comprobara el estatus migratorio
al interactuar con gente que ha cometido infracciones
menores
Por Amy Taxin
The Orange County Register
| |
|
|
El
agente del Sheriff del condado de Orange Jesse
Hernández toma nota durante el procesamiento
de una presa de la prisión central de
Santa Ana.
(Leonord Ortiz/ The Register)
|
05/23/08. El mes pasado el
Servicio de Inmigración y Control de Aduanas
en Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés)
recibió una llamada de un oficial en Mission
Viejo que quería ayudar para que se tomaran medidas
en contra de los jornaleros, dijo que eran una molestia
pública.
Brian DeMore, oficial de ICE en el sur de California,
dijo que los agentes federales se centran en crímenes
mayores, no infracciones o delitos menores. Pero sugirió
que los agentes locales citaran a los jornaleros que
causaban problemas y los llevaran a la prisión
del condado donde su estatus migratorio sería
revisado por personal entrenado por ICE.
Esto es precisamente lo que aquellos que están
en contra de la inmigración de indocumentados
desean que las agencias fuercen. Y es también
lo que los grupos en defensa de los inmigrantes y los
abogados de defensa criminal dicen que apunta a perfilar
racialmente y de forma sutil, no directa, la manera
de cumplir con las leyes de inmigración en las
calles.
Durante el último año, algunas agencias
para el cumplimiento de la ley en el condado de Orange
han reforzado su cooperación con ICE dentro de
las prisiones pero dicen que sus esfuerzos no llegan
más allá de los barrotes. En las ciudades
más grandes del condado se instruye a los oficiales
de Policía para que no le pregunten a los miembros
de la comunidad sobre su estatus migratorio cuando patrullan.
Y pese a que los manuales son similares, el capitán
Ron White del Departamento del Sheriff del condado de
Orange, que revisa el servicio policial en 12 ciudades,
dice que la políticaen materia de inmigración
es consistente en su cobertura pero las ciudades han
adoptado diferentes normas para resolver las preocupaciones
de sus vecinos sobre la inmigración de indocumentados.
“Creo que las ciudades solo están intentando
dar una respuesta a sus ciudadanos y sus comunidades”,
dijo.
El debate en materia de cómo las agencias policiales
locales llevan el tema del estatus migratorio ha causado
extrema agitación desde el tiroteo y asesinato
de un jugador de futbol y estudiante de 17 años
por parte de un sospechoso que era un inmigrante indocumentado.
Esto llevó a grupos contra la inmigración
de indocumentados a manifestarse en una cruzada en contra
de la “Orden Especial 40”, una política
de 1979 de la Policía de Los Ángeles que
les prohíbe a los oficiales forzar directamente
la legislación migratoria para evitar el distanciamiento
de inmigrantes que de otro modo podrían temer
informar sobre crímenes.
Los expertos en la aplicación de la ley dicen
que la “Orden Especial 40” de hecho no impide
a Los Ángeles colaborar con los agentes federales
en materia de inmigración. La mayoría
de las agencias policiales han adoptado medidas similares
para evitar el desgaste de la confianza de los inmigrantes,
que podría dañar a las agencias de forma
más profunda en su lucha contra el crimen, según
un informe redactado por los jefes de Policía
de las ciudades más grandes. Y esto ha hecho
de la política de Los Ángeles más
una norma que una excepción.
Normas del manual
La mayoría de manuales policiales les dicen a
los oficiales que no paren o cuestionen a alguien porque
sospechan sobre su estatus migratorio. Algunos departamentos
dicen que aceptan carnés de identificación
extranjeros que sean válidos, incluyendo un pasaporte
o la matrícula consular mexicana, al dar una
citación por una infracción menor.
La Policía dijo que los departamentos generalmente
están de acuerdo en que la Policía no
haga un informe sobre aquellos inmigrantes indocumentados
que llaman para informar de un crimen. La mayoría
dicen que normalmente dictan y después dejan
en libertad a la gente por infracciones y delitos menores
siempre y cuando puedan mostrar una identificación
válida.
“En el fondo se trata a todo el mundo de la misma
manera”, dijo el portavoz de la Policía
de Anaheim y sargento Rick Martínez.
Pero algunos dicen que ciertos departamentos de Policía
son más propensos a citar a alguien por una infracción
menor.Esto puede llevar a la gente a una prisión
local, donde su estatus de inmigración será
probablemente comprobado.
Juan Barba, un abogado criminalista, dijo que tiene
muchos clientes latinos a quienes se metió en
prisión después de que los hubieran parado
por temas de tráfico en Anaheim y Costa Mesa
pero pocos en Santa Ana, donde está ubicada su
oficina.
Esto le ha llevado a sospechar que las ciudades que
le han pedido a los agentes de ICE que comprueben el
estatus migratorio de aquellos a quienes arrestan son
también aquellas más probables a citar
a alguien por una infracción menor. “El
tema es: ¿cuál es la causa probable para
parar a alguien?”, preguntó Barba, añadiendo
que los departamentos policiales están bajo la
dirección de los concejos municipales que a su
vez responden a las preocupaciones de los contribuyentes.
“Hay un sentido de a quién protege realmente
el agente de Policía”.
El momento clave ocurre cuando un oficial decide citar
a alguien y la pregunta es si la apariencia de esa persona,
su lenguaje o comportamiento juegan un papel clave en
la decisión, dijo Héctor Vilagra, un abogado
en ACLU, añadiendo que ha recibido quejas de
que algunos departamentos parecen más propensos
a citar inmigrantes que otros.
Anton Pereyra, un agente del Sheriff del condado de
Orange que comprueba el estatus migratorio en la prisión
del condado, dijo que ha visto a oficiales citar a gente
por infracciones menores cuando repiten la infracción
o causan una molestia amplia en la comunidad, pero que
este es un porcentaje pequeño del total de casos
que procesa, tal vez un 5 por ciento. Lo que ha visto
en los últimos años es un incremento en
el transporte de presos desde las prisiones municipales,
donde ICE puede ahora comprobar a más arrestados.
Las preocupaciones
Daniel, un inmigrante indocumentado de México
que pidió que su apellido no se desvelara por
miedo a ser deportado, dijo que recientemente lo pararon
por llevar el parabrisas sucio en Anaheim. Dijo que
el oficial de Policía lo citó por el parabrisas
y por no tener licencia de conducir. El oficial le pidió
su identificación, que él le dio y lo
dejó irse.
Mientras que la última propuesta para arreglar
la “Orden Especial 40” surge directamente
por el tema de la violencia pandillera y no las infracciones
menores, algunas personas como la vecina de Santa Ana
Lupe Moreno dicen que la Policía no debería
hacer la vista gorda con nadie. Moreno, una activista
del proyecto Minuteman, dijo que está cansada
de que la Policía ignore a los inmigrantes ilegales.
Culpa a la “Orden Especial 40” por limitar
a los oficiles en las calles a lo largo de todo el sur
de California que cree que tendrían una postura
más firme pero temen excederse para con los departamentos
policiales.
El abogado Sterling Norris dijo que ha iniciado un pleito
judicial precisamente porque la “Orden Especial
40” se ha convertido en un estándar sobre
cómo operar, no una excepción. “Todos
siguen la norma 40”, dijo.
|
|
|
|
|