La Policía entrena para
revisar estatus migratorio
Un nuevo grupo de policías
podrá revisar el estatus migratorio de las personas
que son arrestadas
Por Amy Taxin
The Orange County Register
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Jesse
Hernández, a la derecha, es uno de los
agentes del Departamento del Sheriff del Condado
de Orange que están a punto de terminar
el entrenamiento para poder llevar a cabo revisiones
de inmigración.
(Fotografías
por Leonard Ortiz/The Register) |
05/30/80. Jesse Hernández
lee el monitor del ordenador. No hay pasaporte. No hay
tarjeta de residencia. Y el número de seguro
social no concuerda con el nombre del arrestado que
está parado frente a él recargado mientras
contesta preguntas en inglés y español
en la cárcel del condado.
Hernández, un agente del Sheriff del condado
de Orange que está aprendiendo cómo investigar
el estatus migratorio de las personas arrestadas como
parte de una asociación con el Gobierno federal,
le da dos opciones al arrestado: Presentarse frente
a un juez de inmigración para demostrar que tiene
el derecho legal de permanecer en Estados Unidos o decidir
regresar a su tierra natal por su propia voluntad.
Hernández es uno de los cinco agentes que están
a punto de terminar seis semanas de clases y entrenamiento
para aprender a revisar el estatus migratorio de las
personas arrestadas por medio de entrevistas, huellas
digitales y datos de la computadora y para prevenir
que salgan de la cárcel si no están en
el país legalmente.
Los agentes que están recibiendo el entrenamiento
tomarán el lugar de varios agentes del Servicio
de Inmigración y Control de Aduanas de Estados
Unidos (ICE) que hacían estas revisiones en el
Departamento del Sheriff del Condado de Orange ya que
muchos de estos agentes han recibido ascensos para hacer
otros trabajos.
Durante el primer año del programa los agentes
del condado de Orange entrevistaron a 6,469 personas
arrestadas, aproximadamente el 9 por ciento de las personas
que son arrestadas. Se cree que de estas personas, 4,683
no tienen permiso para permanecer en el país
legalmente, según estadísticas del Departamento
del Sheriff.
El programa, uno de los muchos a lo largo del país
que entrena a agentes de Policía locales para
que revisen el estatus migratorio de los arrestados,
ha causado controversia entre algunos grupos en favor
de los derechos de los inmigrantes y otros líderes
comunitarios. Estos temen que las revisiones causen
que los inmigrantes no tengan confianza en la Policía.
Pero otros grupos en contra de la inmigración
de personas sin documentos y el Gobierno federal dicen
que es una manera de disminuir el crimen en los vecindarios,
incluyendo los vecindarios que son mayormente de inmigrantes.
Lo que suena como una simple revisión puede llevar
a los agentes a barajar muchos otros tipos de leyes
de inmigración que son difíciles de comprender.
La mayoría de los reclusos no mienten acerca
de su estatus migratorio aunque ocasionalmente se da
el caso que las historias no concuerden y deban ser
investigadas, dijo Alex Montoya, que ha estado con el
programa desde hace un año y está entrenando
a los nuevos agentes.
Eric Saldana, ayudante del director de la oficina local
de ICE dijo que la asociación le ha dado la oportunidad
a más agentes federales de que se enfoquen en
las prisiones estatales y locales y de procesar el alto
número de deportaciones. ICE ha entrenado a 700
agentes bajo 47 agencias a lo largo del condado.
“Son agentes de inmigración, en todos los
sentidos”, dijo Saldana.
Los agentes del condado de Orange pasaron cuatro semanas
de entrenamiento con ICE de Carolina del Norte y dos
semanas de entrenamiento aquí antes de tomar
sus posiciones. Sesenta agentes rellenaron solicitudes
el año pasado para cinco espacios disponibles,
dijo el sargento Mark Daigle, quien está encargado
del programa en la cárcel central.
El programa aquí es mayormente utilizado como
un ejemplo para otras agencias que buscan comenzar programas
similares en sus cárceles.
Las Vegas, Salt Lake City y Houston han mandado representantes
de sus departamentos de Policía para observar
el programa, dijo Daigle.
Uno de los retos es que los agentes no tienen estadísticas
con respecto a lo que les sucede a los reclusos después
de investigarlos, ya que después de la investigación
la persona es entregada a ICE para terminar el caso,
dijo Daigle.
Algunos agentes dicen que disfrutan aprendiendo acerca
de las leyes de inmigración, y que son mucho
más complejas de lo que imaginaban. Otros lo
ven como una oportunidad para llegar a patrullar. Naomi
Jiménez dijo que ella estaba interesada en el
programa desde que comenzaron los debates para ver si
de hecho el departamento adoptaría el programa.
Jiménez estaba interesada a causa de su propia
experiencia como hija de inmigrantes mexicanos y dice
que tal vez haya debilitado la relación entre
la comunidad y la Policía pero que también
le ve el lado positivo: ayuda a sacar a criminales de
las comunidades.
“Creo que es muy efectivo en las cárceles”,
dijo Jiménez. “Te estás enfocando
en las personas que tal vez han cometido un crimen”.
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