¿Por qué los jóvenes
de 14 años se están matando entre sí?
Una pelea de pandillas deja
a miembros de una familia diciéndole adiós
a Jonathan Méndez, mientras siete muchachos tendrán
que afrontar cargos
Por Salvador Hernández,
Vik Jolly y Peter Schelden
The Orange County Register
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Una
fotografía de la víctima, Jonathan
Méndez, adorna una caja de donaciones
en El Nopal Market en San Juan Capistrano.
(H. Lorren Au Jr./ The
Register) |
06/20/08. Antes de una pelea
el viernes por la noche, que las autoridades dicen que
fue entre pandillas, se encontró a cuatro chicos
difíciles de tan sólo 14 años.
Ahora los miembros de una familia sepultarán
a un jovencito, mientras otros tres se enfrentan a cargos
de asesinato, consecuencias adultas para niños
que estaban involucrados con pandillas locales y apartados
del buen camino.
Mientras tanto, los residentes y miembros de las familias
se preguntan a sí mismos: ¿por qué
jovencitos de apenas 14 años se están
matando entre sí?
Se ha arrestado a siete muchachos de 14 años
sospechosos de pertenecer a una pandilla de San Clemente
y se les ha acusado como si fueran adultos, por la muerte
del joven de San Juan Capistrano, Jonathan Méndez
de 14 años, quien fue lanzado desde un auto hacia
el pavimento en las afueras de un hospital presentando
un duro golpe en la cabeza.
Para los miembros de la familia Méndez, quienes
vivían prácticamente una vida feliz, ésta
se tornó casi una pesadilla desde hace 10 meses
cuando él se involucró con las personas
equivocadas.
El día que su familia celebraba en Disneylandia
el cumpleaños de su hermana menor Wendy, de 6
años, Méndez no había regresado
a casa la noche anterior, había decidido ir mejor
con sus amigos.
Las autoridades localizaron a su tía Leticia
Olguín para que les ayudaran a identificar al
chico.
“Usted sabe, es muy duro,” dijo ella mientras
esperaba a las puertas del Cementerio Fairhaven Memorial
Park & Mortuary Mausoleum, con sus ojos rojos e
hinchados. “Desafortunadamente los muchachos no
obedecen”.
Él era un chico divertido con el apodo de “Chino”
Méndez, que andaba de arriba abajo en el vecindario
de San Juan en su patineta o en bicicleta.
La noche en la que murió Méndez no debía
estar en el territorio de la pandilla rival en San Clemente,
dijo su hermano mayor, Christian de 17 años.
No, él no estaba tratando de seguir sus pasos,
dijo Christian, quien también es miembro de una
pandilla.
Aunque ellos esperan que el ciclo violento de las pandillas
se pare, los familiares de Méndez están
muy lastimados.
“Mi sobrino ya pagó por su comportamiento…
Desafortunadamente, pagó el precio más
alto. Todos tienen que pagar por sus errores”,
señaló Olguín.
Las dos pandillas han estado peleando desde 1970, indicaron
las autoridades. Y ahora siete estudiantes de secundaria
se pueden enfrentar con sentencias de adultos si se
les declara culpables.
La decisión de enfrentarcargos de adultos a los
menores, fue basada en su supuesta implicación
con la pandilla de San Clemente y el peligro que ellos
pueden suponer para la comunidad, informó Farrah
Emami, vocera de la oficina del Fiscal del Distrito.
Las autoridades argumentan que Méndez y sus acompañantes
masculinos manejaron hasta la calle Canasta en San Clemente.
Los cinco vieron a un hombre sólo que pensaron
que era miembro de la pandilla rival, y salieron del
auto a golpearlo.
Los chicos vieron la pelea y corrieron hacia ellos,
dijeron las autoridades. Méndez y sus compañeros
corrieron al coche y se alejaron manejando el carro,
cuando los tres muchachos empezaron a lanzar piedras,
una silla de jardín y trozos de concreto hacia
el automóvil. Una pedazo grande de concreto que
entró por la ventana del lado del conductor golpeó
en la cara a Méndez, dejándolo inconsciente.
Méndez murió en el hospital poco tiempo
después.
Los residentes indicaron que ellos habían visto
que la actividad violenta de las bandas se redujo desde
que las autoridades lanzaron un mandato civil de pandillas.
El mandato, iniciado en noviembre de 2007, prohíbe
a miembros de pandillas sospechosos que se agrupen en
zonas identificadas como de otras pandillas.
El teniente Mike Betzler, Jefe de Servicios Policíacos
en San Juan Capistrano, dijo que los agentes continuarían
utilizando el mandato sobre las pandillas como una medida
para prevenir posibles actos de represalias y por consecuencia
más crímenes entre pandillas.
Desde 2006, han acontecido cinco homicidios en San Clemente
y San Juan Capistrano. Dos de ellos se sospecha están
relacionadas con las pandillas.
Mientras tanto, todo el jueves en la tarde, una constante
multitud de amigos y familiares vestidos de negro o
con playeras estampadas con la imagen de Méndez
y las palabras “Descansa en Paz”, o “Rest
in Peace”, se aglomeraban en el interior de la
Capilla Rose Window para verlo. Lamentos de dolor emanaban
de la capilla, así como el llanto de los familiares
por otra vida que se corta a tan temprana edad, causada
por la violencia entre pandillas.
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